
y como hoy,
asomarme al espacio sin luces
del que voy y vengo.
Vale la pena, por la insistencia del alma, en corregirse.
Jamás supe nada, ni jamás sabré la verdad,
me conformo con todas las verdades vencidas,
que hasta ahora casi permanecen…
se hacen nubes, primaveras y noches,
y la vida… es solo la vida
que por ratos me parece extraña,
como si dentro de ella
viviera yo más allá
donde no sé…
donde no recuerdo…
Cada día me gusta más
ese espacio donde nada pesa,
donde todo pasa.